El proceso de selección de una herramienta de BI puede ser más complicado de lo que parece, debido a que existen múltiples alternativas para lo cual hace difícil el poder tener argumentos sustentables que nos aseguren que la decisión que tomemos es la más adecuada.
Esto se aprecia más claramente al investigar y elaborar los comparativos entre las mismas herramientas nos damos cuenta que no son peras con peras, ni manzanas con manzanas, cada herramienta tiene algo diferente, en plataforma, alcance, funcionalidad, tecnología, arquitectura, valor agregado, etc. que las hace sobresalir en algunos temas y ser deficientes en otros. Así mismo siempre está la opción de desarrollar una herramienta propietaria que cubra exactamente nuestras necesidades.
Siendo objetivos, no se pueden dar recomendaciones de cómo seleccionar una herramienta de BI, ya que bajo ciertos criterios se puede apreciar de tendenciosa la recomendación, pero si se puede recomendar que NO se debe hacer para seleccionar una herramienta de BI, que nos ayudará mucho a tomar una decisión correcta sin perder objetividad.
PREMISAS A CONSIDERAR
Antes de iniciar con las recomendaciones es necesario definir las siguientes premisas.
1. “Todas” las herramientas de BI correctamente implementadas pueden dar la solución desde el punto de vista de negocio.
2. La decisión para seleccionar la herramienta debe ser basada en objetivos de negocio y no de tecnología.
3. La calidad de la información, la facilidad de análisis, facilidad de distribución deben ser los objetivos principales de una solución de BI.
4. La herramienta de BI es solo una parte de la solución de Business Intelligence, pero no la más importante.
SINTOMAS DE UNA SELECCIÓN INCORRECTA
Ya sea porque hemos implementado la solución de Business Intelligence o estamos por hacerlo es importante tener claros los principales síntomas de que nuestra selección de la herramienta de BI no ha sido exitosa, por lo cual hay que poner atención en lo siguiente.
- La herramienta se usa poco o no es usada por los usuarios.
- La situación puede ser por diferentes factores entre ellos la dificultad de uso, porque no está toda la información que se requiere, porque no es confiable en funcionalidad y/o información o simplemente porque al usuario no le gusta.
- La herramienta se utiliza solo para extraer información y los análisis se hacen con otras herramientas.
- Esta situación puede ser porque los usuarios no perciben el valor de la herramienta o no han sido capacitados correctamente y prefieren hacer los análisis manualmente.
- La herramienta de análisis se usa como reporteador.
- Dentro de la gran variedad de herramientas de BI, nos encontramos con herramientas especializada en análisis de información agrupada y jerarquizada, más orientada a niveles ejecutivos, así mismo tenemos herramientas que se pueden orientar a niveles operacionales donde se requiere información para reportes operativos con detalles y formatos especiales.
- Este síntoma puede ser ocasionado por una definición incorrecta de los requerimientos o evaluación de la herramienta.
- Muchas herramientas de BI no son orientadas a los reportes operacionales, las cuales “sufren” con las consultas a un nivel muy detallado, para lo cual se recomienda complementar la solución con las alternativas adecuadas para ello.
- Esto depende mucho de la cultura de la organización para adoptar una solución de Business Intelligence. No todas las empresas están listas para implementar herramientas analíticas, muchas veces es conveniente iniciar por automatizar su reporteo para facilitar su operación, madurar en esta etapa y posteriormente seguir con las etapas analíticas y de minería de datos.
- La herramienta no es aprovechada en todas sus características.
- Esto sucede cuando se compra una herramienta por todas las características “impresionantes” que tiene, lamentablemente se pagan enormes cantidades de dinero por funcionalidad que nadie va a usar, o ni siquiera se necesita.
Continuamos con la segunda parte de este artículo.




